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Por los miembros de la AEAPS

marketing digital salud comunicacion

Por Daniela Echave. Scientific Director en Publicis Health.

 

Daniela Echave. Scientific Director en Publicis Health

Siglo XXI, sumergidos en ciudades repletas de ruido, tráfico y estrés, convencidos de que el ritmo nunca para, y con la sensación de que nunca tenemos el tiempo suficiente para hacer todo lo que queremos hacer.

Siglo XXI, en un mundo enganchado a la tecnología y a las redes sociales. Whatsapp, Instagram, Twitter, Facebook, Zoom, Skype, Teams, Snapchat…ahora podemos saber de todo y de todos a través de una pantalla de móvil. Pero, al fin y al cabo, se trata de una forma de comunicarnos que cada día implica más distancia física.

Marzo de 2020, sin previo aviso, el mundo se para. Y la distancia física se convierte en algo real, tangible, y sobre todo inavitable. Y es en ese momento en el que nos percatamos de que la cercanía con las personas y con el entorno en nuestro día a día, mucho más allá de esa pantalla de móvil que a veces nos aleja de la realidad, sigue siendo algo esencial en nuestra sociedad.

Más allá de esta reflexión personal, que me atrevo a hacer dado que asumo que es algo que todos nos hemos planteado durante estos 2 meses, es una realidad que el auge de las tecnologías ha revolucionado nuestra forma de comunicarnos, y que muchas veces es criticado. Sin embargo, surge una paradoja que aplica tanto a nuestra vida personal como a la profesional: esas tecnologías que antes nos hacían estar más distanciados físicamente, ahora, en casa, son las que nos permiten estar más cerca y mantenernos conectados con el mundo. ¿Qué hubiese ocurrido hace 50 años? Ahora, en esta situación excepcional en la que la distancia física se ha convertido en nuestro día a día, podemos ver a nuestros familiares a través de una pantalla, seguir minuto a minuto lo que ocurre en el mundo, trabajar desde casa, o incluso hacer la compra y tener acceso a multitud de servicios e información a la carta. Y todo desde el salón de nuestras casas.

La pregunta es, ¿cómo afecta este panorama tan cambiante a la comunicación, y más en nuestro sector?

El marketing omnicanal está perdiendo un canal crucial: las interacciones en la vida real. Y la industria del marketing ya está sintiendo el efecto dominó a muchos niveles.

Que el “mundo se pare” implica muchas cosas, entre ellas que el sector del consumo se vea afectado, y, por tanto, que el marketing y la comunicación dirigida a consumidores también. Pero en nuestro caso, nuestros “consumidores” nunca paran. El mundo de la salud sigue su ritmo, las personas seguimos enfermando, los pacientes siguen necesitando fármacos y los médicos información útil y actualizada. Y en esta situación nosotros, como agencias dedicadas al mundo de la salud, debemos poder ofrecer soluciones y herramientas que nos permitan seguir facilitando la comunicación con nuestros clientes, la de ellos con los profesionales sanitarios, y la de estos con sus pacientes. Por ello, hemos debido cambiar las estrategias de marketing para cumplir nuestros objetivos en esta nueva coyuntura.

En un momento en el que se espera que la interacción física se reduzca durante un período prolongado, los canales digitales son ahora más importantes que nunca. Hasta ahora la comunicación entre los laboratorios y los médicos tenía su base en la visita presencial, las reuniones, los congresos, etc. A su vez, la comunicación entre médicos y pacientes seguía centrándose en la consulta.

De un tiempo a esta parte, y previamente a esta crisis, los laboratorios ya estaban intentando aumentar la comunicación con los profesionales sanitarios a través de medios digitales, ofreciéndoles también herramientas de este tipo para facilitar y apoyar su atención al paciente. Pero ahora más que nunca es esencial potenciar este tipo de comunicación. Lo importante en este punto es, y siempre lo ha sido, tener la capacidad de aportar contenidos de calidad con el mismo lenguaje de claridad y cercanía.

El marketing digital pone a nuestra disposición una gran diversidad de herramientas con las que pueden llevarse a cabo desde pequeñas acciones hasta complejas estrategias, combinando diferentes técnicas y recursos. A través de emails, microsites, páginas web, aplicaciones, redes sociales, Whatsapp, y distintas plataformas como Teams o Skype, podemos salvar el distanciamiento social, de manera que los laboratorios puedan seguir apoyando a los profesionales sanitarios, y ofreciéndoles herramientas para ayudarles en su día a día y en su atención a los pacientes.

Hasta ahora, y como ya es sabido por todos, muchos especialistas han sido reacios a esta forma de recibir información. En algunos casos se sienten bombardeados, en otros dicen no tener el conocimiento suficiente sobre las herramientas que se utilizan, y en otros casos incluso llegan a tener limitaciones por los sistemas de los hospitales. Por otro lado, los profesionales de la salud tradicionalmente han mantenido siempre una “distancia” emocional y de contacto con los pacientes fuera del ámbito estrictamente sanitario.

Pero la realidad, al fin y al cabo, es que hoy día no podemos separar la forma de comunicarnos en el ámbito personal del profesional. No podemos no adaptarnos a la evolución en la forma y tipo de comunicación entre las personas. Y el primer paso es vencer la resistencia al cambio.

En definitiva, esta crisis ha provocado que la comunicación digital se esté convirtiendo en el día a día con los profesionales sanitarios. ¿Es posible que la COVID-19 haya supuesto el motor de cambio en la forma de comunicarnos en nuestro sector? Y, más importante de cara al futuro del marketing en salud: ¿Este cambio es temporal, o viene para quedarse?

 

 

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