Más allá del stand: qué buscan los equipos healthcare en comunicación científica

ba8eb3df-91de-48f7-8783-2bb45009cb72

Los eventos del sector están diseñados para mostrar innovación: nuevas tecnologías, pipelines ambiciosas y plataformas revolucionarias. Sin embargo, algunas de las conversaciones suceden en reuniones de pasillo entre sesiones o en intercambios rápidos frente a un stand abarrotado.

Al hablar con equipos biotec y farma en San Diego, el tema recurrente no era la ciencia en sí —eso se daba por sentado—, sino la comunicación. En concreto, cómo explicar una ciencia cada vez más compleja para que audiencias muy distintas puedan seguirla sin perderse.

Los equipos describían su mecanismo de acción, su tecnología plataforma o la justificación clínica de lo que estaban desarrollando. Y entonces llegaba la pregunta esencial:

¿Cómo lo estáis explicando?

De explicar la ciencia a lograr que se entienda

La mayoría de equipos ya tienen muchos materiales: presentaciones, diagramas, ponencias científicas y recursos internos acumulados durante años.

Pero una presentación diseñada para satisfacer a especialistas rara vez sobrevive a una reunión de desarrollo de negocio, a un pitch para inversores, a una charla en un congreso o a una sesión formativa dirigida a un público más amplio.

Así que la necesidad no es generar más contenido, sino rediseñar cómo se comunican las ideas centrales, para que los conceptos complejos calen más rápido y perduren más tiempo.

El vídeo aparece una y otra vez como el formato ideal. No para sustituir las presentaciones, sino para comprimir la complejidad en algo mucho más fácil de absorber. El movimiento, la narrativa visual científica y una estructura gráfica clara pueden transmitir un mecanismo o una propuesta de valor en segundos, mientras que una diapositiva estática a menudo ni siquiera logra conectar.

Aquí es donde la animación médica sigue ganándose su sitio: no como un añadido visual, sino como una herramienta de comunicación por derecho propio.

Además, varios equipos querían ir más allá de crear nuevos vídeos. Recuperaban las presentaciones que ya usaban y pedían rediseñarlas, para que lo visual estuviera finalmente a la altura de la sofisticación de la ciencia que hay detrás.

La pregunta universal sobre la IA

Si hubo un tema que surgió en casi todas las conferencias, fue la inteligencia artificial. Los equipos querían saber cómo está transformando la comunicación científica y si las herramientas generativas están a punto de reemplazar la forma tradicional de producir contenido.

Lo interesante fue hacia dónde derivaban esas charlas: lejos del debate “automatización vs personas”, y hacia una integración inteligente de la IA.

Los casos de uso más convincentes no trataban de sustituir la experiencia científica, sino de ampliarla: adaptar un mismo contenido para varias audiencias, crear experiencias interactivas y diseñar recorridos educativos más personalizados.

Esto lleva naturalmente a los avatares y la interacción en tiempo real. Cuando la conversación gira hacia cómo se aplica realmente la IA, la respuesta más interesante no es un chatbot genérico, sino avatares impulsados por IA dentro de entornos 3D, donde el público explora un tema mediante una interacción guiada, en lugar de limitarse a escuchar pasivamente. La experiencia se convierte en algo que las personas pueden navegar.

Esta misma lógica se aplica a la producción. La IA puede acelerar el flujo de trabajo, pero el rigor científico, el diseño narrativo y unos servicios de animación médica de alta calidad siguen siendo esenciales para convertir información compleja en algo preciso y significativo.

La comunicación como parte del producto

Las conversaciones informales destacaban que la comunicación se está acercando al centro de la innovación, en lugar de quedarse al margen.

Las empresas invierten un esfuerzo enorme en desarrollar ciencia disruptiva. Cada vez son más conscientes de que su impacto depende de si alguien fuera del laboratorio puede entenderla.

A medida que la tecnología se vuelve más sofisticada, también sube el listón para explicarla. El vídeo, las presentaciones rediseñadas, la animación médica, las experiencias interactivas, los flujos de trabajo asistidos por IA y los avatares ya no son experimentos. Se están convirtiendo en el kit de herramientas práctico para ayudar a que la ciencia llegue más lejos.

Y quizás esa fue la verdadera conclusión de San Diego: los equipos han dejado de preguntarse si deben evolucionar su forma de comunicar.

Ahora la pregunta es: ¿cuánto tardarán en hacerlo?

Por Javier M. Floren. CEO y Fundador en 3DforScience, agencia perteneciente a AEAPS.

Comparte en redes sociales

Noticias relacionadas

Be On Retail inicia una nueva etapa de marca basada en la ambición, la claridad y la transformación

La agencia Be On Retail, miembro de AEAPS, ha presentado la reformulación de su marca en una evolución que trasciende lo visual para convertirse en una auténtica declaración de principios sobre su manera de pensar, trabajar y […]

Javier M. Floren, entre los 10 principales influencers en salud en LinkedIn España

Un nuevo análisis elaborado por el experto del sector salud Javier Robledo ha identificado a los 10 influencers más relevantes en el ámbito sanitario en LinkedIn España.  El ranking, basado tanto en número de seguidores como en engagement, sitúa a Juan […]

Scroll al inicio