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Por los miembros de la AEAPS

becarios en el sector salud

Por Natalia Vermeulen, colaboradora en ENELife.

Desde hace tiempo los becarios, como trabajadores en una empresa, han suscitado polémica. Nos encontramos con un panorama incierto en donde los cambios en la sociedad han provocado que las empresas se tengan que abrir a estos nuevos trabajadores.

ser becarios hoy en díaSegún el informe publicado por la Comisión Europea, el 58% de los alumnos en prácticas en España no recibe ninguna remuneración. Además, 7 de cada 10 estudiantes reconoce que durante su período de prácticas ha tenido una carga laboral equivalente a la de los trabajadores con contrato. Según el estudio europeo, sólo el 79% de los becarios españoles tienen un tutor o mentor, la cifra más baja de la UE.

A la hora de estudiar un grado universitario, sobre todo desde la implantación del Plan Bolonia, se debe recibir una formación tanto teórica como práctica para adquirir los conocimientos necesarios para trabajar en el campo correspondiente. La mayoría de universidades cuentan con un periodo de prácticas en los últimos o el último año del grado, aunque siguen existiendo facultades que, por el contrario, no cuentan con la necesidad de realizar unas prácticas curriculares para completar los estudios. En este último grupo se encuentra mi caso en particular.

Desde pequeños sabemos que del colegio pasamos al instituto y de ahí a la universidad, pero una vez finalizamos nuestro grado nos surgen las dudas acerca de qué hacer con nuestras vidas, por ello la formación práctica supone un punto imprescindible que sirve de guía para la especialización.

Coordinar estudios y trabajo es complicado, pero a pesar de las dificultades con las que nos encontramos, la realización de unas prácticas supone una experiencia satisfactoria en cualquier caso.

Empecemos por la bolsa de prácticas que ofrece la universidad. En esa plataforma, nos encontramos con todo tipo de ofertas, aunque cabe destacar que nunca son excesivas, si todos los alumnos tuviésemos que sacar nuestras prácticas de ahí no habría trabajo para todos. Encontramos prácticas en conocidas empresas, prácticas poco relacionadas con el sector al que pertenece nuestro grado, pero también encontramos ofertas interesantes relacionadas con nuestra profesión.

La otra opción es olvidar la bolsa de prácticas y pasar a buscarlas por tu cuenta. Informarte en páginas web de empleo o hacer uso de contactos.

Una vez hemos obtenido nuestro contrato de prácticas viene el paso de conciliar trabajo y estudios. Intentar cuadrar las asignaturas se convierte en algo complicado, con lo cual es probable que en ciertas ocasiones se nos solapen algunas asignaturas con las horas de trabajo. Ante esta situación, nos encontramos con profesores empáticos que entienden que no puedas asistir a todas sus clases frente a otros que, por el contario, no lo entienden y entonces te hacen elegir entre la asignatura o las prácticas.

Tras organizar y cuadrar el horario y empezar nuestras clases y prácticas, debemos sacar tiempo para estudiar nuestros exámenes, preparar presentaciones, realizar trabajos en grupo, etc. Lo que en ciertas ocasiones y momentos del curso se convierte en algo un poco complicado.

Como he comentado al principio, en mi situación particular no se requiere la realización de unas prácticas curriculares para obtener mi título. En el caso de querer realizar unas prácticas, éstas serán extracurriculares.

En cuanto al tema de la remuneración, obviamente, un salario de becario no sirve para ahorrar pero bajo mi punto de vista, recibir una remuneración, aunque sea baja es entendible puesto que nos encontramos en un proceso de formación. Es verdad que deberían evitarse las prácticas sin ningún tipo de remuneración y que se reciba, aunque sea, una mínima recompensa puesto que se trata de un elemento motivador.

Las prácticas son útiles y necesarias para completar la formación teórica que se imparte en el grado. Son necesarias para orientar nuestro camino en un futuro, sobre todo en los últimos años en los que el trabajo se ha diversificado tanto y son tantas las nuevas profesiones y nuevos puestos de trabajo los que han aparecido. Nos formamos en campos muy amplios en los que hay que especializarse, por ello debemos probar varias ramas dentro de nuestro sector.

Además, las prácticas suponen una nueva experiencia para nuestras vidas, nos enfrentamos a nuevas responsabilidades, nuevos entornos, aplicamos los conocimientos adquiridos y aprendemos a conocer el mercado que nos rodea entre otras cosas.

Lo que acabamos haciendo los universitarios en muchas ocasiones es alargar nuestros estudios, ya que para realizar prácticas es necesario en la mayoría de los casos seguir perteneciendo a la universidad o a algún centro adscrito. De esta forma, en un periodo de tiempo algo más extenso tratamos de averiguar a qué queremos dedicarnos para posteriormente elegir el máster adecuado.

La conclusión a la que yo llego es que las prácticas son siempre algo positivo y necesario, y son nuestro primer contacto con el mundo laboral. Por estas razones, la universidad tendría que fomentarlas de manera más activa, ya que suponen un puente perfecto entre la formación y la salida al mercado laboral del alumno completando el perfil del mismo, que puede desarrollar nuevas habilidades y destrezas, además de generar contactos para un futuro.

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