El recorrido académico y profesional del Medical writer

Por Ana Saavedra. Medical writer de Havas Health & YOU. 

Ana Saavedra. Medical writer.

El recorrido académico y profesional de muchos se puede definir como un camino cada vez más especializado, primero la decisión entre ciencias, humanidades o, quizás, una vertiente artística. Luego, escoger una carrera, hacer un máster, un postgrado o un doctorado y cada vez se está más centrado en un área más concreta del campo de interés. En mi caso, después de la carrera en Biología Aplicada, unos meses como técnica de laboratorio en un proyecto de neurociencias, el doctorado, un cambio de país y varios años como “postdoc”, mi conocimiento se ha ido concentrando cada vez más en ciertas enfermedades neurodegenerativas, determinadas proteínas y vías de señalización intracelular. Para otros puede haber sido un microorganismo en particular, una especie animal/vegetal amenazada o autóctona, un proceso con potencial interés biotecnológico, etc. Seguramente muchos lo seguirán haciendo, mientras otros sienten la necesidad de cambiar, dejar la academia o el laboratorio y reinventarse.

Personalmente, después de más de 15 años dedicándome a la investigación e, inevitablemente, especializándome, he decidido dar el salto fuera de la academia y buscar una nueva zona de confort. Lo que empezó como un contrato de sustitución por baja maternal se ha convertido en casi ya 2 años y medio trabajando como redactora médica en una agencia de publicidad en salud, un proceso de transformación profesional todavía en marcha, donde queda aún mucho por aprender, sin duda. Pero me alegro de haberlo hecho y agradezco tanto la oportunidad de entrar en el mundo de las agencias de salud sin que tuviera más que la experiencia académica, como todo el apoyo de mis compañeros. Al final te das cuenta de que todo el recorrido académico y el equipaje que se fue llenando durante ese periodo se revela de un valor difícil de cuantificar. ¡Es reconfortante que no todo parezca chino al leer las publicaciones de las que tienes que extraer mensajes para este o aquel material!

Al final, he pasado de escribir artículos científicos que les podrían interesar a investigadores tan o más especializados que yo, a redactar/trabajar materiales tan diversos en extensión como en formato o contenido. El día puede empezar implementando cambios en módulos de un elearning relacionado con un producto OTC, la hora siguiente puede que esté revisando el arte final de la monografía de un fármaco de terapia dirigida para un tipo de cáncer y, por la tarde, preparando un slide kit sobre la eficacia y seguridad de un anticuerpo monoclonal para una enfermedad muy común o un emailing sobre una enfermedad rara. Todavía no se puede decir que haya dejado de ser especialista en A para ser experta de A-Z (¡ni mucho menos!, es todo un proceso que necesita muchas horas de dedicación y experiencia acumulada), aunque muchas veces esperen eso del redactor médico. Me veo en la transición, diversificando mi nivel de especialización, haciendo un poco en camino inverso al de los años con bata delante de la poyata en el laboratorio. Pensándolo bien, este proceso realmente no tendrá fin, ¡en cualquier momento puede surgir un proyecto nuevo de un fármaco innovador para una patología que ni sabía que existía! Y así continuaré enriqueciendo mi abecedario de expertise.